Escribe el precio que vas a ofrecer y el dinero que tienes ahorrado. Verás lo que pagarías cada mes, cuánto cuesta todo con impuestos y obra, y hasta dónde puedes llegar sin salirte de tus límites.
Se recalculan solas cada vez que cambias algo.
Uno a uno, con el margen que te queda.
Toda la operación, desde la señal hasta la última letra.
Lo que sale de tu bolsillo el día de la firma.
La deuda con el banco, año a año, hasta llegar a cero.
Cómo quedaría la letra del mes en cada caso.